martes, 6 de noviembre de 2007

Las Galletitas




Una chica estaba aguardando su vuelo en una sala de espera de un aeropuerto.
Como debía esperar un largo rato, decidió comprar un libro y también un paquete con galletas...
Se sentó en una sala del aeropuerto para poder descansar y leer en paz...
A dos asientos de ella, se ubicó un hombre que abrió una revista y empezó a leer.
Entre ellos quedaron las galletas.
Cuando ella tomó la primera, el hombre también tomó una. Ella se sintió indignada, pero no dijo nada. Apenas pensó: "¡Qué descarado; si yo estuviera más dispuesta, hasta le daría un golpe para que nunca más se le olvide!"... Cada vez que ella tomaba una galleta, el hombre también tomaba una. Aquello la indignaba tanto que no conseguía concentrarse ni reaccionar...
Cuando quedaba apenas una galleta, pensó: "¿Qué hará ahora este abusador?". Entonces, el hombre dividió la última galleta y dejó una mitad para ella...
¡Ah!!! ¡No!!!... ¡Aquello le pareció demasiado!!!... Se puso a bufar de la rabia!... Cerró su libro y sus cosas y se dirigió al sector del embarque.
Cuando se sentó en el interior del avión, miró dentro del bolso y para su sorpresa, allí estaba su paquete de galletas intacto, aún cerrado. . . ¡Sintió tanta vergüenza!!!
Sólo entonces percibió lo equivocada que estaba. ¡Había olvidado que sus galletas estaban guardadas dentro de su bolso! ...
El hombre había compartido las suyas sin sentirse indignado, nervioso, consternado o alterado. Y ya no había más tiempo ni posibilidades para explicar o pedir disculpas.
Pero sí para razonar:
¿Cuántas veces en nuestra vida sacamos conclusiones cuando debiéramos observar mejor? ¿Cuántas cosas no son exactamente como pensamos acerca de las personas?
Recuerda; existen cuatro cosas en la vida que no se recuperan:
-Una piedra, después de haber sido lanzada
- Una palabra, después de haber sido proferida
- Una oportunidad, después de haberla perdido
- El tiempo, después de haber pasado






... y sacamos conclusiones erroneas, muy erróneas!!

3 comentarios:

Alba dijo...

Hola! que gran reflexión, muchas veces sacamos conclusiones equivocadas, por cierto, es un cuento de Jorge Bucay?

Un saludo!

Rocío dijo...

A mí también me encanta la fotografía. Es jodido ver que te encantaría dedicarte a millones de cosas y que en esta vida, a veces, no puedes ni llegar a ser una completa.

De pequeña soñaba con ser actriz, fotógrafa, pintora, escritora... siempre me gustaron las actividades relacionadas con el arte.

Ahora me conformo con tener algunas de ellas como hobbies, que ya es bastante.

Un besito! ^·^

jm dijo...

que bueno lo de la tia con las galletas en el bolso, y comiendose las del hombre y ella pensando mal jajaj un saludo

Momentos felices